Rota en mil pedazos, con piernas inertes en un mundo oscuro, trato de salir adelante, de verdad lo trato!, pero cuando creo que voy a sobrevivir victoriosa,solo este día, un día más, me tropiezo con muñecos igual de rotos que yo, con la mirada fija en el suelo de un autobús, hombros rígidos y expresiones cansadas,personas que sin ser realmente personas creen que lo son, porque otras personas esperan que lo sean.Son solo seres, que vagan entre la necesidad, los sueños rotos y el cansancio, ese cansancio que hace que cierres lo ojos , porque en ese mismo autobús viajas tú, y te das cuanta de repente que los paisajes que veías a veces de montañas sobre montañas, de cielos estrellados, ya no te impresionan más y te preguntas ¿cuándo deje de vivir?.
Rota en mil pedazos intento recordarlo, recordar cual fue la última ves en que fui feliz, y allí en ese oscuro autobús cuando la desesperación del momento, del cansancio me ahoga, y las lágrimas amenazan con surgir en cualquier momento, un niño sonriente canta una canción sobre la esperanza de algún día crecer libres, entonces lo recuerdo, el momento en que me rompí y como antes de eso creí ser feliz con la esperanza cubriéndome, igual que a ese dulce niño, no puedo evitar sonreír por primera vez en mucho tiempo.
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